Salamanca es Fortista
Tarde de aficionados hoy en La Glorieta en la que los sabios tendidos charros se rindieron a la verdad de un torero al que acogen como un salmantino más, Jiménez Fortes. Además siempre quedará en la retina de los espectadores la faena deManzanares al segundo toro de la tarde y los bellísimos muletazos que regalóMorante.
Morante de la Puebla respiró aliviado cuando fue devuelto el primero de la tarde por una manifiesta invalidez. En su lugar salió Sospetillo I, al que el sevillano comenzó la faena con un torero e inspirado inicio con doblones por bajo, siempre sacando el toro hacia los medios. Allí recetó una tanda de muletazos por el pitón derecho que hicieron vibrar a La Glorieta. Los olés más rotundos, arrebatados y sentidos de la Feria se escucharon tras una segunda serie con la derecha de auténtico lujo. Morante firmó naturales al ralentí, muy despacio, de uno en uno, rematados con pases de pecho soberbios. ¡Que se pare el tiempo! pensaban los asistentes. Muy aplomado y a gusto el de la Puebla sobre el albero charro, deleitando a los "asevillanados" tendidos de Salamanca si tenemos en cuenta el marcado acento de sus olés. Ya en el epílogo de la faena un triuncherazo de cartel hizo temblar los cimientos del coso. Las musas deMorante le acompañaron a Salamanca. ¡Qué gran suerte! En el cuarto dejó una verónica y una media en el centro del ruedo de auténtico escándalo. Cuando lo intentaba con la franela, sin demasiado convencimiento, un par de desacertados improperios provenientes de la grada hicieron desistir a Morante de la Puebla ante el enfado del respetable.
El segundo de la tarde realizó una gran pelea en varas, recibiendo dos severos puyazos. Tras el tercio de varas, Jiménez Fortes deja su carta de presentación con un ceñido quite por chicuelinas. En banderillas, como es habitual, Juan José Trujillose desmontera tras dos pares sensacionales. Manzanares comienza a torear sin dudar por el pitón derecho haciendo romper a embestir a Mirador. Extraordinaria embestida del toro de El Pilar que el alicantino aprovecha para templar y llevar muy larga. Soberbios muletazos de José María Manzanares con la mano derecha, girando sobre los talones y haciendo disfrutar a los salmantinos. Por la izquierda hubo menos rotundidad pero un final por derechazos eternos, casi circulares, y un espadazo marca de la casa, hicieron que los pañuelos blancos poblaran los tendidos pidiendo el trofeo para Manzanares. En el quinto episodio de la tarde, el alicantino dejó un bonito saludo de capote antes de uno de los momentos más vibrantes de todo el abono charro. Espectacular puyazo de Chocolate aguantando encima del equino, que tenía únicamente los cuartos traseros sobre la arena, la dura acometida deHuracán. La plaza entera despidió puesta en pie al varilarguero. ¡Qué bonito! Momentos así engrandecen la Fiesta y todas sus suertes. Con el público saboreando esa gran escena, Manzanares quita por chicuelinas ajustadas y jaleadísimas por un público enfervorecido y emocionado. Demasiado dulce fue la embestida del toro de El Pilar en la muleta, a la que el diestro se fue acoplando poco a poco. La faena tuvo empaque y torería pero careció de una pizca de sal y picante que hicieran que aquello tuviera eco en los tendidos. Faltó transmisión en el toro y sobraron muletazos en el trasteo de Manzanares.
Jiménez Fortes perdió pie cuando saludaba a la verónica al primero de su lote, quedando a merced de Dudoso. Soberana paliza recibió el malagueño, de la cual se repuso rápidamente para volver a la cara del toro y dejar una serie de delantales que hicieron que La Glorieta se volcara con su hijo adoptivo. Sublime estuvo El Boni con los rehiletes en el tercio de banderillas, lo que le obligó a saludar una cerrada ovación de sus paisanos. Fortes brindó al público, a su ciudad de adopción, antes de firmar una firme faena ante un toro de El Pilar al límite de fuerzas. La falta de chispa deDudoso la solapó el torero con su entrega y verdad, siendo capaz de sembrar el pánico entre los tendidos. La embestida del astado no daba para más y Fortes acortó distancias metiéndose entre los pitones, donde se encontró como pez en el agua. Arrimón de pánico para extraer naturales muy de frente y muy de uno en uno ante el asombro de los presentes. Sobrecogedor el epílogo con un cambiado por la espalda sin apenas espacio entre los pitones de Dudoso y los muslos del torero. En el sexto firmó, sin hacer demasiado ruido, un saludo de capote sencillamente sensacional abrochado con una media en la boca de riego. Tras el tercio de varas pidió quedarse sólo en el centro del ruedo para realizar el quite. Quería ser el único protagonista...y ¡vaya si lo fue!. Fortes cantó por chicuelinas, a cada cual más ajustada. Emoción y verdad a raudales en el toreo del malagueño-salmantino. Brindó la faena a Moisés Fraile antes de dar distancia a Sospetillo. Grandes series en el inicio de faena llevando larga la gran embestida del astado por el pitón derecho. En el centro del ruedo, al son de Churumbelerías, casi en penumbra en medio de la noche charra, brillaba Fortes con luz propia. El toro se paró y el torero decidió enseñarle cada vez más cerca su centelleante y chispeante terno en naturales ejecutados muy de frente. Salamanca se rindió a la entrega, coraje, disposición y gran verdad de Jiménez Fortes, que enterró la espada con la misma fuerza con la que cogió la oreja que le posibilitaba cruzar en hombros la puerta que da la gloria a los toreros. Gran verdad deFortes en La Glorieta, su Glorieta.
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