El Retorno del Rey
La Condomina se ha vestido de gala esta tarde para recibir con todos los honores al torero murciano de todos los tiempos: Pepín Liria. Acompañado de Enrique Poncey José Mari Manzanares ha trenzado el paseíllo en una corrida Goyesca con la que se ha conmemorado el 125 Aniversario de la Plaza de Toros y el Club Taurino de Murcia.
El primero de la tarde, un serio colorao, chorreao y bragao de Parladé, ha embestido con clase el capote de Enrique Ponce, luciéndose con buenas y ceñidas verónicas rematadas por una media entregada. Este toro lo ha brindado el diestro de Chiva a su buen amigo Pepín. El astado, manejable, noble y con poquita fuerza, no dio grandes opciones de lucimiento a Ponce, que tras pinchar en una ocasión, pasaportó a Disgustado con una estocada trasera y baja. Ovación cariñosa de La Condomina al valenciano.
El cuarto del festejo ha salido avanto de toriles aunque Ponce ha logrado hipnotizar a Jergoso con el vuelo delicado de su capote. Un puyacito de chocolate consigue abrir en primera instancia la boca de este flojo y noblón animal, que ha ido de menos a más gracias a la gran labor de su matador. Con la muleta hace gala de derechazos de notable encaje y mucha soltura con la zurda en varias series muy firmes. Gran faena la que se inventó Enrique con un toro que en manos de otro habría sido de bronca en el arrastre. Media estocada bien colocada hace rodar a este Juan Pedro que es arrastrado al desolladero sin orejas ganadas por el diestro valenciano a pulso.
Ya llega el momento que desea toda la Plaza de Toros. Pepín recibe a su primer antagonista con tres largas cambiadas. A este segundo le cuesta sujetarse en el capote del matador aunque Liria, insistiendo, consigue trenzar unas verónicas de mucho peso rematadas por chicuelinas muy toreras desde el mismo centro del ruedo. Primera Gran Ovación para el diestro murciano. Posado de rodillas en el punto central del ruedo cita a Historiador, ligando muletazos muy largos y de buen trazo. Calidad, ritmo y mucho temple en la poderosa mano derecha de Liria consiguen hacer las delicias del respetable. Entra a matar a cámara lenta, pegando un estoconazo que hace doblar al ejemplar de Juan Pedro Domecq.
Liria espera al segundo de su lote en la puerta de chiqueros "A Porta Gayola", recetándole a continuación dos faroles de rodillas. De nuevo mide mucho en varas a este Aullador, otro blandito astado del ganadero sevillano. Emotivo el brindis del diestro murciano a Espartaco, que no ha querido perderse la vuelta a los ruedos de su compañero. Aunque ya ha caído la tarde en la capital murciana, Pepín busca los terrenos de sol para iniciar su faena, de nuevo rodillas en tierra y jaleado por toda la plaza. La faena la erigió parte por parte, sabiendo y entendiendo lo que tenía entre manos, llevándolo templado por ambos pitones. Pierde los trofeos por la mala ejecución de la suerte final, pinchando en tres ocasiones. Lo que si se lleva, es una ovación cerradísima del que siempre será su público.
Muy deslucido y manso este primer toro de José Mari, que ha hecho imposible su labor. Lo intentó el espada pero sólo quedó la voluntad. Una lástima para La Condomina que haya faltado en esta ocasión EL TORO, materia prima de este ARTE.
Manzanares, que ha pechado con el peor lote del festejo, ha tenido que demostrar mucha paciencia y oficio con este albahío de nombre Villano. El astado descastado, sin raza y sin ningún interés ha embestido con brusquedad y de forma discontinua la muleta de Manzanares. El público ha pedido con insistencia la oreja a la labor y entrega, concedida por la presidencia.
Ficha del festejo:
Segunda de Feria de Murcia. Casi lleno. Un toro de Parladé (1º) y cinco de Juan Pedro Domecq, correctos de presentación aunque desigual juego.
Enrique Ponce; ovación con saludos tras aviso y dos orejas
Pepín Liria; dos orejas y ovación con saludos
José María Manzanares; silencio y oreja tras aviso
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