SORIA.- Brillante reaparición de Ángel Teruel
Un ciclón llamado Padilla
Lo imposible lo hace cierto, y en Soria volvió hacer el paseillo y formó unauténtico lío en sus dos toros, especialmente en su segundo donde el Ciclón fue más Padilla que nunca. La plaza enloqueció en banderillas, especialmente en laúltima que ejecutó al violín.
Si la tarde estaba fresca, allí había un profesional dispuesto a calentarla. Basó su actuación en redondo y con la mano diestra, hasta que tiro de repertorio rodilla entierra para reventar la caldera. Ya tenía para entonces al público con él, y se llevó tres orejas en el esportón.
Otro que reaparecía en Soria tras un gravísimo percance en Francia era Ángel Teruel.
A él pertenecieron los mejores muletazos del festejo. Sucedió en el tercero de la tarde, un toro mansito y muy agarrado al suelo, al que cobró muletazos de una elegancia extraordinaria. Esa cualidad es precisamente la mejor tarjeta de presentación de Teruel. Sin embargo, de nuevo la espada le privó de un éxito que hubiera sido merecido.
Más frio estuvo con su segundo oponente, algo gazapón complicado, con el que no terminó de acoplarse del todo. Se tomó por su cuenta una vuelta al ruedo cariñosa.
La voluntad que puso Cayetano en el quinto del festejo no fue suficiente para obtener el éxito. Le costó acoplarse en sus dos toros, que si bien es cierto no fueron sencillos, tampoco él consiguió entender, o mejor aún, resolver sus dificultades. Los dos silencios del público soriano hablan a las claras de las sensaciones que hubo en la plaza.
Todo lo dicho debe quedar encuadrado con el fondo de una corrida de El Torreón bien
presentada, encastadita y de variado juego, que sin embargo, no permitió a los
espadas encontrarse cómodos. Salvo a un ciclón llamado Padilla.
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