Que los toros no son un deporte ya lo sabemos.
Que los telediarios, de cualquier cadena, dedican media hora de noticias de
interés común y otro tanto del que ellos denominan deporte rey, es de sobra
conocido. Que ese deporte “rey” es manipulable a favor de sus multimillonarias
cifras, no nos cabe la menor duda. Que manipulables son las masas y esa es la
subliminal intención de tal insistencia televisiva, es de agradecer con la que
está cayendo. Ojos que no ven. Que los tendidos de una plaza parezcan a ratos las
gradas de un partido de regional preferente, pues eso nos pareció un sector de
Las Ventas. Morantistas- 0, Manzanaristas- 0. Arbitro, Alejandro Talavante Rodríguez,
del colegio pacense. Comienza el partido. Que salgan los toritos al campo,
perdón al ruedo.
El de la Puebla abrió plaza con un Cuvillo
que le apretó en el saludo capotero. Tres muletazos con la derecha y pase de
pecho con transmisión prendieron la esperanza en la primera tanda de muleta. En
la segunda consiguió dos muletazos más en medio de un vendaval. Morante con la
izquierda no lo ve claro. Pues me voy que hace mucho viento. Media estocada y
descabello.
Otro del Cuvillo, en según lugar, para
Manzanares. Empujó con un pitón en la primera puya levantando al caballo, de la
segunda salió huido. Esperadísimo en la muleta llegó la primera serie
intentando componer pero con prudencia. En la segunda unos se fijaban en el
arte y otros en el pico. No hay pases limpios y se deslucen los intentos. Con
la izquierda el toro levantó la cara y le tocó la muleta. Estocada.
De los dos de Victoriano del Rio, sale el
primero para Talavante. Desapacible está la tarde con el viento y la cuadrilla con
el toro. Quite por chicuelinas ajustadas de Alejandro. Un cambio sorpresivo por
la espalda dio comienzo a la faena de muleta seguido de una serie por el derecho
. Toda la plaza de acuerdo. Se emplaza y nos regala una serie con la izquierda,
templanza y profundidad en los pases. Le sigue una por la derecha que le cuesta
un poco más al toro y que él arregla con una improvisada arrucina. Vuelve al
izquierdo y una despaciosa tanda llega a los tendidos. Mató al cinqueño de estocada algo lateral y descabello. Una
petición mayoritaria entreabrió la puerta grande.
El segundo de Victoriano, en cuarto lugar
para Morante. Un quite por chicuelinas infunde ánimo al tendido. Fue un vaso de
agua en un desierto ventoso. La muleta ondeando y parte del público
recriminando planteamientos de faena presentes y pasados. Pues si no hay arte ni cultura, me voy. Y se va a por la espada. Pinchazo y estocada caidita.
Manzanares vio como protestaban al quinto.
Pero él tiene fe y lo cuida en el caballo. Buenos pares que desmonteran a
Trujillo y Blázquez. Con la derecha en la primera tanda se hacen notar las dos
aficiones. Dibuja el torero sus trazos personalísimos, para unos con arte, para
otros con pico. Uno le pide que se cruce otro le dice olé. Y el viento dice
aquí estoy yo. No han venido ni la transmisión ni el acople. Y Manzanares que
no está a gusto mata. Gran estocada.
Tenía Alejandro que abrir la puerta como fuese
y el sexto salió. Se le cuida en varas y sale huido a chiqueros. Es informal en
banderillas. El viento arrecia pero Talavante decide empezar con estatuarios.
Dos buenos muletazos con la izquierda baja y otros dos al viento. Otra buena tanda por el
izquierdo y buen pase de pecho. Con la derecha tres buenos muletazos, cambiado
por la espalda y pase de pecho larguísimo. Dándole sus tiempos entre series.Valiente y firme. Ofrece otra por el derecho seguidas de dos más, una por cada pitón, en las que
improvisa con molinetes, arrucina y trincherazo, más o menos acertados. Estocada en su sitio muy efectiva. Oreja fortísima de un
público que tenía ganas de puerta grande. Se hizo la luz en el vendaval que a veces
convertía las muletas en banderas. Cuanto fútbol nos espera.
Que razon tiene
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