En el principio fue
el toro. Sin concesiones de animal domesticado, casi doméstico. Rey de la
dehesa, fuerte y bravo. Inteligente para buscar pastos y defenderse de las
fieras y del cazador más eficiente del planeta. Gregario como sus primos
americanos que huían de las flechas y las lanzas. En estos lares, lances en las
plazas como divertimento de masas, herencia secular. El toro sin mermas ni “mariconadas
selectivas”. Un animal que no se sacó el carnet de carretón moderno y que
exigió el carnet de lidiador de toros, o sea el de camión o vehículos especiales.
El de torero abunda más. Un carnet que puede salir muy caro al diestro, hoy no
fue, y barato al aficionado como yo, no probé una pipa. Tres guerreros de
estas tierras se midieron a la de Escolar: Fernando Robleño con carnet, López
Chaves aún conserva puntos y José María Lázaro, sacándoselo.
Toro muy serio el
primero para Chaves, Con la cara arriba en los capotes y varas. En banderillas
ya tenía un “master”, esperaba a los banderilleros y arremetía cortando. Con la muleta, buscaba
siempre diana detrás de los engaños, tardea, se revuelve con más mala idea que
el directivo de un banco. No se deja ni tocar las orejas. El salmantino lo
pasaporta de media y descabello. Un traguito de agua.
A “Palomito”, el segundo, se lo lleva
Robleño a los medios con el capote, ganándole terreno. Peleó en el caballo las
dos veces con buena briega de Robleño. Quite de Lázaro no muy lucido, no se
puede. En banderillas ya está
aprendiendo. Echa la carita arriba y corta. El toro muy impetuoso embiste a la
muleta y se revuelve por el derecho. Ágil el toro y Robleño . Listo el toro y
Robleño. Consigue arrancar dos series con transmisión. El viento aparece y ha
de cambiarlo al Sol. Intenta bajarle la mano izquierda y le saca unos pases
pero el toro ya habla latín. Fernando le busca las vueltas y lo intenta acortando
distancia, el toro muy mirón y él muy valiente, con firmeza. Se pone imposible
hay que matar. Estocada baja y ovación. ¡ Agüita, agüita!
El tercero para
Lázaro que lo intenta con el capote. Chocó con un burladero y quedo tocado. En
el caballo peleo y las banderillas, deslucidas. En la muleta embistió con poca
clase y derrotando. Sacó algún pase pero embestía descoordinado y no emocionaba.
Tres pinchazos y estocada.
Saludó a la
verónica Chaves al cuarto. Peleo en el caballo y en el segundo salió suelto.
Buen par de Talaván. Quite de Robleño . Después de una buena tanda con la
derecha el toro se puso muy mirón. Hay que tirar la moneda al aire y López Chávez
no la ha traido. Algunos pitos y saca otra tandita. Se pone dificilísimo.
Estocada bajita.
Salió “Cariñoso”,
el quinto, nada cariñoso. En el recibo de Robleño ya se metía para adentro.
Hasta tres puyazos recibe y cumple. Un regalito para los banderilleros. Aprende
a hablar y escribir chino mandarín perfectamente en dos minutos. Un arreón en
la primera tanda y ya no tengo agua en el vaso. Este es el bicho que le picó al
tren. Robleño por abajo lidia a la antigua al de Bengala. Estocada y descabello.
Esto es otro deporte.
El sexto ya salió
complicado del vientre de su madre. No se empleó mucho en el caballo .
Resolutivo tercio de banderillas. Y en la muleta… José María Lázaro, apenas toreado,
nos regala una serie con la derecha muy meritoria, de verdad. Se pone otra vez
y enseguida le avisa. Intenta suavizar la embestida y se le tira al pecho.
Dificilísimo se pone y encima…viento. ¡mama, pupa, kaka!. Deslucido, mirón,
peligroso, un ca……..Le saca lo que puede pero es imposible. Lo pasaporta con
media. Que mérito este chaval sin torear apenas. Y la bolsa de pipas sin abrir.
jajaja muy buena
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