27 de mayo
Toros de
Baltasar Ibán
Baltasar Ibán
Fermín SPÍNOLA
SERAFIN MARIN
RUBEN PINAR
Miauparece que la corrida tuvo trapío. Lo tuvo porque el trapío es original de su origen. Reconforta saber que por razones de prejuicio, una corrida en la que más de dos toros no habrían pasado nunca el reconocimiento, fueran aprobados. Trapío y remate se miraron con la lógica que no se aplica casi nunca y es de agradecer que una ganadería no embastecida, no sea recibida a grito de miau, como se recibió a Bastonito en su día. Toro rechazado y repescado. Memoria. Es importante la memoria. Tuvo el lote deIbán finura, sienes estrechas, excepto el primero, el toro más bajo de la feria y con la cara más abierta, algunos zancudos o altos de manos, más basto el sexto,… una corrida de toros muy bien presentada para quien desea el toro fiel a su origen. Y dentro de ella, una estrella en casta, raza y poder, el segundo, al que Marín le hizo faena de bemoles. Cuatro bravos en varas, sosito el primero, el tercero fue toro lucido por Pinar, el cuarto manejable a menos, quinto y sexto sin movilidad ni fondo.SERAFIN MARIN
RUBEN PINAR
Esta corrida, que reivindica el toro fiel a su origen, el toro fino, el toro de peso medido (la tablilla de hoy dijo más mentiras que en su día Radio Bagdad) puso en evidencia al caballo de picar, grandullón, desproporcionado, sin capacidad picador y montura de abrir las puertas con la mano izquierda. El día que se baje el toro, se bajará el caballo y no veremos esos puyazos largos que se han visto hoy, sino suerte de varas. Ver pelear al segundo de Ibán, de cara palante, sienes, estrechas, fino de cabos, algo zancudo, estrecho y de salida montada, era la pelea de Davidcontra Goliat. Mucho tiempo, y mucho emplearse el toro, al que aliviaron en el segundo encuentro. Quitó Pinar y le dijo el toro: es el derecho. Y por ahí se la puso Marín, que ya lo había toreado bien a la verónica.
El tercero salió suelto y sin picar del peto. Toro que apenas mostró la vibración del tercero, a más en banderillas, y toro al que debe mucho haberse visto, al torero. Pinar. Por terrenos: los medios. Por distancia: dejándolo venir y desarrollar su embestida. Porque no se amontonó, si lo hace el toro tropezaba protestando. Faena interesante, bien lograda con la mano derecha y que bajó mucho con la izquierda en el tendido porque no se vio que ese pitón era distinto: pasaba corto y con la cara suelta. La muleta, liviana, fue molestada por el viento. Lo mató de estocada y ni palmas.
El resto de la corrida siguió el guión de la feria. Un zapato de cara abierta, el primero, apretó en exceso en varas, pero había salido sin mostrar mucho empuje y llegó sosito a la muleta. Un quite de Spínola por fregolinas y una estocada, estrenos de faena académica, sin dar importancia a nada. Como en el cuarto, toro manejable y a menos. Fue el quinto toro de primer tercio y de taponazo en la muleta y apagado el sexto.
Sin el miau, de rechifla, se está mejor. Pero no nos resistimos a dejar claro que la razón la imponga el mismo tópico que tanto daño hace. Es lo deIbán una ganadería mestiza de Guateles (Juan Pedro) Y Contreras y hoy ni es lo uno ni lo otro. Está definida por sí misma. Y, afortunadamente, no embastecida. Las paradojas de esta historia que nos contamos al revés porque el revés es lo que nos interesa, silencian que Baltasar Ibán tuvo que hacer esa cruza porque tenía problemas…con el tamaño. Como lo tuvo coquilla, santa coloma, saltillo, vega-villar, galaches, alipos, apés, incluso lo de Núñez… los toros miau. Los toros gato. Como Bastonito.
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